La combinación de microtargeting y Big Data no solo cosecha resultados satisfactorios en campañas de ventas. Su uso se ha extendido también en otros campos, entre ellos, el de la política. Muchas campañas se han ultrapersonalizado gracias a la microfocalización, que ha permitido a los líderes políticos encontrar nuevos nichos de votantes y mandarles mensajes específicos y, por tanto, mucho más efectivos.
La inversión, en este caso, tiene más impacto que la publicidad tradicional. Un anuncio masivo en prensa o televisión es una bala de cañón. Al final, mandas el mismo mensaje a un grupo heterogéneo de personas, con sus diferencias demográficas y socioculturales.
Por el contrario, la combinación de Big Data y plataformas digitales permite encontrar grupos muy pequeños de personas con muchas similitudes, y además localizar qué necesitan oír esas personas, cuál es la manera más efectiva de convencerlas, por ejemplo, destacando ciertos puntos del programa electoral que puedan ser más interesantes para el nicho en cuestión.
Además, otro punto a favor del Big Data es que se pueden medir reacciones en tiempo real, con lo cual, se pueden ajustar las estrategias al momento. Si algo no funciona, rápidamente se reenfoca. Esto también hace que los modelos predictivos sean más acertados que los convencionales. Las predicciones no se basan en encuestas, sino en datos reales, en acciones (o, mejor dicho, interacciones) que los públicos han llevado a cabo.
El microtargeting fue una de las claves de la victoria del sí en el referéndum del Brexit. El Big Data permitió que los líderes del bando a favor de abandonar Europa encontraran nichos de personas que estaban desconectadas de la vida política y enviarles mensajes a través de canales digitales. Estos mensajes consiguieron movilizarlos.
No era una estrategia nueva. Barack Obama y Mike Bloomberg ya habían tirado de microfocalización para ganar las elecciones, a la Presidencia de Estados Unidos y la Alcaldía de Nueva York, respectivamente. Fueron a por los indecisos, y los convencieron, de nuevo, con mensajes personalizados que consiguieron movilizarlos hacia sus bandos.
Hasta la aparición del Big Data, los targets y microtargets se definían a partir de estudios de mercado. Sin embargo, la irrupción de esta disciplina ha cambiado los tercios. Ahora hablamos de una microfocalización basada en millones de datos reales en continua actualización, lo que permite tener un conocimiento cada vez más específico y en tiempo real.
El funcionamiento sería el siguiente:
Se recaban y almacenan volúmenes enormes de datos, en tiempo real.
Esos datos se procesan.
En el procesamiento, se extraen patrones de comportamiento, características comunes, etcétera.
Con todo eso, se elaboran perfiles o segmentos.
Los segmentos se someten a analítica predictiva. Se utilizan los datos para prever futuros comportamientos del microtarget y sucesos que le afecten, a través.
Ventajas de la microfocalización en Big Data y ventas
Permite elaborar predicciones de comportamiento.
Descubre tendencias en el mercado.
Muestra en tiempo real los cambios en las tendencias.
Identifica las necesidades de los públicos objetivos.
Pone de manifiesto nuevas oportunidades de negocio.
Permite incrementar el retorno de inversión gracias a la personalización de las estrategias de venta.
Con información de Agencia B 12
