El 20 de abril de 2021 inició la vacunación contra Covid-19 a los maestros mexicanos, esto, representa el primer paso hacía el retorno paulatino y voluntario a clases en todo el país, luego de más de un año de haber suspendido las clases presenciales por la pandemia.
El Gobierno Federal decidió que, tras la inoculación de los adultos mayores de más de 60 años, seguiría el cuerpo docente que asciende a poco más de 3 millones de personas que imparten clases a 32 millones de estudiantes que existen en México.
Y es que uno de los más grandes problemas que ha dejado esta crisis de salud a nivel mundial es la educación, ya que millones de niños, jóvenes y maestros no estaban del todo listos para enfrentarse a un esquema de transmisión de conocimientos en línea, si bien ya había modelos híbridos, sobre todo en los niveles superiores la realidad es que nadie estaba preparado para una situación de esta magnitud.
Al final, pronto iniciará el regreso a clases de forma paulatina y no obligatoria en el país, pero ¿qué aprendimos de la experiencia en línea que nos dejó la pandemia de Covid-19? En Tecnopolítica podemos analizar dos puntos:
Usar herramientas tecnológicas para segmentar
Es momento que los gobiernos utilicen herramientas como el Big Data y la Inteligencia Artificial para realizar un sistema eficiente que ayudara a tener una mejor visión de los sectores de la población como los maestros, es decir, conocer todo acerca de ellos, primero para hacer una logística más eficaz para su inoculación, desde su registro, la logística y aplicación, hasta para que este año de educación en línea, sea el inicio de una transformación digital inminente.
Crear políticas públicas a través de Big Data e Inteligencia Artificial
Las autoridades gubernamentales de México y todo el mundo podrían implementar nuevos sistemas de Inteligencia Artificial y Big Data para empezar la transformación digital adecuada de los modelos educativos análogos que existen.
Hoy es el momento de voltear hacia los avances tecnológicos que nos han llevado a un cambio abrupto de conductas, pero que, si estamos dispuestos a aprender e implementarlas, podemos emplearlas de manera eficaz.
El reto de los gobiernos actuales son escuchar y saber atender necesidades y demandas de una sociedad hiperconectada, ya que hay que entender que ya no es una masa estandarizada, para convertirse en individualidades que expresan sus opiniones, reclamos, sentimientos y temores.
Es momento de voltear a ver a las nuevas tecnologías que ayudarán no solo a mejorar las políticas públicas de un país, sino a crecer en todos los sentidos.
